Planeación de la enseñanza y de la evaluación del aprendizaje.
En La universidad no hay que enseñar con pedagogía, la pedagogía es para los niños. En la universidad lo que importa es facilitarle a los estudiantes los textos originales de los autores y los materiales científicos para que aborden las fuentes de la cultura de la ciencia. El estudiante solo debe estudiar y esforzarse, pues los más capaces sobrevivirán y se apropiarán de la estructura básica de la ciencia sin necesidad de pedagogías. Y el profesor cuando intervenga lo hará como persona de ciencia o de la cultura, que es lo que importa. Aquí no hay niños, no cabe el paternalismo ni forma alguna de pedagogía constructivista. Esta es la opinión de un experimentado profesor, quién con franqueza defiende su posición.
Otro profesor del claustro, en desacuerdo con esta intervención, argumenta que su colega tiene razón en que los estudiantes más inteligentes sobrevivirán, se apropiarán de las ciencias sin necesidad del profesor. Según él, estos ni siquiera tienen que matricularse en la universidad, pues con profesores o sin ellos de todas maneras aprenderán.
Estas posiciones nos plantean que mediante la planificación educativa debemos pasar de una concepción plana del aprendizaje a una concepción esférica u holística que incluye, además de lo cognitivo, el desarrollo de la sensibilidad y los afectos, la motivación, las actitudes, los valores, las conductas y los modos de ser y de hacer. La praxis educativa de la concepción esférica debe estructurarse sobre cuatro pivotes: libertad, participación, disciplina y esfuerzo.
Dentro de esta concepción el profesor debe ser creador de un clima favorable para el aprendizaje y de un entorno afectivo que sirva de soporte emocional para el proceso de enseñanza-aprendizaje. Esto implica la mutua potenciación entre la cognición y la motivación para lograr el amor al aprendizaje como cuestión fundamental para aprender.
La planificación de los procesos educativos implica un esfuerzo constante como podemos ver en el siguiente esquema.
En La universidad no hay que enseñar con pedagogía, la pedagogía es para los niños. En la universidad lo que importa es facilitarle a los estudiantes los textos originales de los autores y los materiales científicos para que aborden las fuentes de la cultura de la ciencia. El estudiante solo debe estudiar y esforzarse, pues los más capaces sobrevivirán y se apropiarán de la estructura básica de la ciencia sin necesidad de pedagogías. Y el profesor cuando intervenga lo hará como persona de ciencia o de la cultura, que es lo que importa. Aquí no hay niños, no cabe el paternalismo ni forma alguna de pedagogía constructivista. Esta es la opinión de un experimentado profesor, quién con franqueza defiende su posición.
Otro profesor del claustro, en desacuerdo con esta intervención, argumenta que su colega tiene razón en que los estudiantes más inteligentes sobrevivirán, se apropiarán de las ciencias sin necesidad del profesor. Según él, estos ni siquiera tienen que matricularse en la universidad, pues con profesores o sin ellos de todas maneras aprenderán.
Estas posiciones nos plantean que mediante la planificación educativa debemos pasar de una concepción plana del aprendizaje a una concepción esférica u holística que incluye, además de lo cognitivo, el desarrollo de la sensibilidad y los afectos, la motivación, las actitudes, los valores, las conductas y los modos de ser y de hacer. La praxis educativa de la concepción esférica debe estructurarse sobre cuatro pivotes: libertad, participación, disciplina y esfuerzo.
Dentro de esta concepción el profesor debe ser creador de un clima favorable para el aprendizaje y de un entorno afectivo que sirva de soporte emocional para el proceso de enseñanza-aprendizaje. Esto implica la mutua potenciación entre la cognición y la motivación para lograr el amor al aprendizaje como cuestión fundamental para aprender.
La planificación de los procesos educativos implica un esfuerzo constante como podemos ver en el siguiente esquema.
La planificación a partir de elementos competenciales centrada en el aprendizaje, de ser entendida como una camisa de fuerza, inflexible, normativa y rectora ha pasado a ser un proyecto orientador del proceso de enseñanza-aprendizaje, constituyéndose en una herramienta de análisis y reflexión de la actividad docente. La planificación de la enseñanza nos permite reflexionar acerca de qué enseñar, cómo enseñarlo, a qué nivel, cómo evaluarlo, qué evalúo, cuándo evalúo y para qué evalúo.
Debemos planificar la educación, ya que hay que pensar que las Universidades de hoy forman los profesionales que alcanzarán su madurez después del 2030. Las Universidades en la actualidad están formando a los maestros que, a su vez, formarán a las mujeres y a los hombres de mediados del siglo XXI. Sería trágico educarlos conforme a un modelo del siglo XX. De estas breves consideraciones resulta claro que uno de los retos o desafíos de la educación superior en un mundo cambiante es el de formular una estrategia educativa a fin de educar a nuestro jóvenes para el mundo que les tocará vivir.

En la Universidad hay que presentarle a los estudiantes las fuentes originales de la información del saber que se quiere enseñar, esta es una posición muy aceptada pero no basta con solo presentarle esta fuente de información, sino que, en el proceso enseñanza aprendizaje el docente debe de hacer uso de unas series de técnicas, tal como implícitamente lo planteas, cundo abordas lo concerniente a la planeación de la enseñanza.
ResponderEliminarAl hacer uso de estas técnicas para conseguir un aprendizaje significativo y, que debe ser pertinente a cada disciplina, estamos de algún modo haciendo pedagogía; por lo que difiero de lo expuesto en el primer párrafo.
“En La universidad no hay que enseñar con pedagogía, la pedagogía es para los niños. En la universidad lo que importa es facilitarle a los estudiantes los textos originales de los autores y los materiales científicos para que aborden las fuentes de la cultura de la ciencia. El estudiante solo debe estudiar y esforzarse, pues los más capaces sobrevivirán y se apropiarán de la estructura básica de la ciencia sin necesidad de pedagogías. Y el profesor cuando intervenga lo hará como persona de ciencia o de la cultura, que es lo que importa. Aquí no hay niños, no cabe el paternalismo ni forma alguna de pedagogía constructivista. Esta es la opinión de un experimentado profesor, quién con franqueza defiende su posición.”
Estoy muy de acuerdo con lo expuesto en el último párrafo, una visión de planeación de la educación con proyección a la época en que se desenvolverá el profesional que estamos formando. Una buena planeación, entiendo, debe de estar siempre centrada en el individuo que se quiere formar y el entorno que ese profesional se desempeñará. Una planeación pensada no solo en las competencias técnicas-científicas, sino también, pensada en la formación humano cultural del individuo.
“Debemos planificar la educación, ya que hay que pensar que las Universidades de hoy forman los profesionales que alcanzarán su madurez después del 2030. Las Universidades en la actualidad están formando a los maestros que, a su vez, formarán a las mujeres y a los hombres de mediados del siglo XXI. Sería trágico educarlos conforme a un modelo del siglo XX. De estas breves consideraciones resulta claro que uno de los retos o desafíos de la educación superior en un mundo cambiante es el de formular una estrategia educativa a fin de educar a nuestro jóvenes para el mundo que les tocará vivir.”
Muy acertado la reflexión sobre la planificación didactica. Efectivamente, esta debe pensarse de forma holística para poder desarrollar "lo cognitivo, el desarrollo de la sensibilidad y los afectos, la motivación, las actitudes, los valores, las conductas y los modos de ser y de hacer". Igualmente, debe ser flexible, pues debe modificarse a partir del analisis y la reflexión de su práctica.
ResponderEliminarNo obstante, esta reflexion, el analisis parte de las informaciones que se obtienen del proceso de ensenanza-aprendizaje y las mismas se obtienen a partir de las tecnicas de evaluacion que se diseñen para este proposito. Si la evaluación no está alineada a la planificacion didactica, es decir, planificada conforme la misma, las informaciones obtenidas no serán relevantes ni pertinentes para realizar un analisis que lleve a cambios que sean efectivos para la mejora del proceso de E-A.
La alineacion entre la planificacion didactica y la de la evaluacion no es abordada en esta reflexion ni en el comentario, siendo este el tema de nuestra clase, como tampoco la experiencia que han tenido con este primer acercamiento a la planificacion de la evaluacion. Espero que en una próxima reflexion aborden este tema directamente.
En cuanto a los comentarios de los profesores con el que comienzas tu artículo y que son retomados en el comentario, deben estar entre comillas pues son extraidos de un texto. En cuanto a su relacion con la tematica, el contraste entre ambos no se efectua, lo que hace que se vea su presencia un poco forzada.
Pudiste imaginar como seria la "planificacion" del primer profesor contrario a la del segundo. Que nos dice las creencias del primer profesor en contraste con el segundo sobre la planificacion?
Como dije, espero que en la próxima reflexion se haga referencia directa a tu experiencia con la planificacion de la evaluacion.
Sandra